15-03-2010, 02:39:44
Luis del Pino Wrote:14. ¿Por qué sabemos que la furgoneta de Alcalá es una prueba falsa?
Pues porque el resto de dinamita que apareció dentro de ella al llevarla a comisaría no había sido detectado por los perros entrenados en detección de explosivos cuando la inspeccionaron horas antes. Y porque las investigaciones periodísticas han demostrado que se falsificó la hora oficial de entrada de esa furgoneta en el complejo policial de Canillas, de modo que la furgoneta estuvo una hora "desaparecida" a efectos oficiales, tiempo suficiente para colocar en su interior cualquier cosa.
Luis del Pino MIENTE.
Lo que viene a decirnos Luis del Pino con esa retórica de hojalata, mezcla entre vendedor de crecepelo y telepredicador, es que la Furgoneta Kangoo hallada en Alcalá la misma mañana del 11 de marzo de 2004 es una prueba falsa porque (y atención a las causas) (1) los perros no detectaron un resto de explosivo y porque (2) la furgoneta estuvo desaparecida un tiempo suficiente como para que depositaran en ella lo que fuera menester.
Ambas premisas al ser falsas conducen, irremediablemente, a una conclusión falsa.
La primera premisa (1) pudiera ser cierta si tuvieramos constancia de que los perros especializados en detección de explosivos son infalibles. Pero de lo que tenemos constancia es precisamente de todo lo contrario. Es decir, los perros especializados en detección de explosivos no son infalibles.
Para confirmar que los perros especializados en detección de explosivos a veces fallan sólo hay que acudir a las hemerotecas. Así, por ejemplo, encontramos un incidente en el que los perros no dieron muestras de detectar nada a pesar de verse un bulto del que salía un cable en los bajos del vehículo y que acabó explosionando. Encontramos otro curioso incidente en el que un artefacto de unos 3 kg. de explosivos pasó totalmente desaparecibido a la inspección olfativa de los canes a pesar de haberse dado el aviso de que sí estaba, como así finalmente fue. También encontramos un aún más curioso incidente en que un vehículo cargado con unos 30 kg. de explosivos no fue detectado por los perros, teniendo Mariano Rajoy, que por aquel entonces era Ministro del Interior, que comparecer ante la cámara para explicar los motivos por los cuales unos perros especializados en detectar explosivos no habían detectado 30 kgs. de explosivos.
Acaba de ser totalmente aniquilada la primera premisa sobre la que se sustenta la insidiosa afirmación del mentiroso Luis del Pino.
Aún así, es importante contextualizar los hechos a los que el telepredicador de crecepelo se refiere para poder apreciar el grado de idiocia que se expresa en sus mentiras. Es importante mencionar los detalles de los que huye el vendedor de telepredicadores porque estos revelan claramente las mentiras que este gañán vende a su concurrencia.
Porque el resto de sustancia explosiva (Goma2-ECO) que fue hallado en la furgoneta Renault Kangoo pesaba 2 gr. (¿recuerdan los 3 kgs. y los 30 kgs. de los artefactos explosivos reseñados en la información enlazada más arriba?). Dicho peso de dicha sustancia ocupa un volumen inferior al que ocupa la mitad de una Pastilla de Termalgín 500 mg. Ese es el volumen, aproximadamente, de 2 gramos de Goma2-ECO.
Pero además, esos 2 gr. de Goma2-ECO se encontraban adheridos a un trocito de papel parafinado, del utilizado para envolver la dinamita. Y ese trocito de papel parafinado, al que estaban adheridos los 2 gr. de Goma2-ECO, se encontraba a su vez en el interior de una bolsa arrollada sobre sí misma. Y esa bolsa arrollada sobre sí misma, en cuyo interior estaban los 2 gr. de Goma2-ECO adheridos a un trocito de papel parafinado, se encontraba bajo el asiento del copiloto de la furgoneta. Y el asiento del copiloto de esa furgoneta, donde estaba la bolsa arrollada sobre sí misma con un resto de 2 gr. de Goma2-ECO adherido a un trocito de papel parafinado, está en la cabina de conducción. Y la cabina de conducción, donde está el asiento bajo el cual se encontraba arrollada sobre sí misma una bolsa en cuyo interior se encontraba el papel parafinado al que habían adheridos 2 gr. de Goma2-ECO, NO fue inspeccionada por ningún perro especializado en detección de explosivos.
A lo anterior hay que sumar, además, que dicha inspección a la furgoneta Renault Kangoo en Alcalá se produjo entre las 12 h. y las 13 h. de aquel triste día, que los perros llevaban trabajando desde primera hora de la mañana (desde las 7:30 horas, aproximadamente) y que aquella fue su tercera actuación sobre vehículos sospechosos de contener algún artefacto explosivo.
Incluso se podría aludir a la declaración en el sala del juicio del guía canino [CNP 28226] cuyo animal participó en esta actuación en la que dice que una cantidad pequeña de explosivo encerrada en una bolsa de plástico podría dificultar la detección, pero creo que no será necesario.
Todos estos detalles Luis del Pino no los menciona. No los menciona porque no le interesa. No los menciona porque no le interesa decir la verdad. No los menciona, sencillamente, porque le interesa MENTIR.
Ha sido aniquilada, por falsa, la primera premisa sobre la que Luis del Pino levanta su mentira nº 14 (de esta serie).
Pero como se diría que la función de Atila es la de acabar con la (mala)hierba, intentarlo al menos, seguiré el camino marcado para aniquilar también la segunda premisa (2), por falsa, que usa Del Pino para elaborar su mentira nº 14.
En esta premisa (2) Del Pino afirma que la furgoneta Renault Kangoo estuvo "desaparecida" durante una hora y que en dicha hora se pudo introducir en la furgoneta cualquier cosa.
Es necesario acudir al Enigma 31 del mentiroso del Pino para saber por qué considera imposible este astuto vendedor de crecepelos que la furgoneta Kangoo hiciera su entrada en Canillas a las 15:30 h.
Podría perderme en especular si el razonamiento en el que se basa Luis del Pino para elaborar el citado enigma es consistente. Si es consistente considerar que una grúa, a hora punta, en pleno centro de una ciudad colapsada por haber sufrido hace escasas 8 horas un brutal atentado en un medio de transporte público, si es consistente decía, que un trayecto que Google Maps estima recorrer en una media hora (sin entrar a valorar que se desconoce por qué calles exactamente se movió la grúa) puede recorrerse realmente, con las citadas limitaciones, en escasos veinte minutos. Podría perderme como digo, pero no lo haré. Porque luego de esta especulación podría venir otra, como considerar que probablemente a Luis del Pino le bailaron las horas al elaborar su Enigma 31 o que hay alguna desavenencia, normal por otra parte, en el recuerdo de a qué hora exactamente se hizo tal o cual cosa.
No lo haré, no me perderé en enredadera, porque me basta citar las declaraciones de algunas de las personas implicadas directamente en la custodia, transporte y recepción del vehículo para mostrar las mentiras del mentiroso Luis del Pino.
Así, en el juicio, pudimos escuchar la declaración del agente del C.N.P. con carnet profesional 82709 que a preguntas del Ministerio Fiscal respondió
Quote:Ministerio Fiscal: ¿Alguien se acercó a la furgoneta en el traslado? Alguien ajeno al conductor de la grúa y usted, claro."
82709: "No. Nadie se acercó a la furgoneta y yo no la perdí de vista en ningún momento. La furgoneta la entramos en el complejo, como digo, y hasta que no la dejé en manos de la policía científica nadie se acercó a ella.
Hasta que el agente 82709 entregó la furgoneta a los agentes de Policía Científica que iban a encargarse de su inspección nadie, nadie que no fuera el agente que responde la pregunta o el conductor de la grúa, se acercó a la furgoneta.
No sólo nadie se acercó a la furgoneta, sino que el agente 82709 "no la perdió de vista en ningún momento".
Así, es capaz de afirmar el mismo agente que, sobre este particular y otra vez a preguntas del Ministerio Fiscal, a su llegada a Canillas, los precintos estaban intactos.
Que esto sea así lo confirma la declaración del agente del C.N.P. con carnet profesional 75036 que es uno de los agentes que participó en la inspección del vehículo en las dependencias policiales de Canillas y uno de los agentes que encontró en el compartimento de conducción, bajo el asiento del copiloto, en una bolsa arrollada sobre sí misma y adheridos a un trocito de papel parafinado los 2 gr. de Goma2-ECO que traen de cabeza al gurú conspiracionista. En dicha declaración se lee:
Quote:PREGUNTA DE LA DEFENSA de Jamal Zougam y Basel Ghalyoun: ¿Se desprecintó [la KANGOO] en su presencia?"
75036:"Sí."
No sólo nadie, que no sean el agente 82709 o el gruísta, se acercó a la furgoneta una vez esta estaba de camino a Canillas, no sólo el agente 82709 no la perdió ningún momento de vista hasta que la dejó en manos de los agentes de Policía Científica. La furgoneta fue desprecintada en presencia de los agentes de la Policía Científica que efectuaron la inspección del vehículo.
A esto, como siempre, hay que sumar los agentes que dieron entrada al vehículo en las dependencias de Canillas, los actas de entrega y recepción y la declaración judicial, unívoca y congruente, de todos aquellos que, de un modo u otro, participaron en la custodia, traslado o recepción de la Kangoo.
Llegados a este punto, y sobre lo anterior, Luis del Pino tiene perfectamente identificadas a las personas que, siempre según él, pudieron participar en la ejecución de situar la prueba falsa dónde y cómo fuera conveniente.
Algunos se preguntarán todavía por qué no ha acudido raudo y veloz a presentar la consecuente denuncia.
