Y, si tenéis ganas de profundizar más en el esperpento, no os perdáis las intervenciones de Del Burgo en la Comisión de Investigación, defendiendo que era perfectamente normal que los perros no detectaran el explosivo.
Aquí pego un pasaje que tengo anotado por algún sitio en mi biblioteca de la ignominia:
Mi perro eh un profezioná, oyga...
Y esto, repito, lo contaba Del Burgo.
Aquí pego un pasaje que tengo anotado por algún sitio en mi biblioteca de la ignominia:
Quote:Lo curioso es que el representante del Grupo Popular en la Comisión de Investigación del 11-M, Jaime Ignacio del Burgo, lo que defendió repetidas veces en su día era precisamente que los perros podían no oler. Eran tiempos en los que se trataba de defender al Gobierno del PP de la acusación de que había descubierto inmediatamente los restos de explosivo y detonadores en la Kangoo, pero lo había ocultado a la opinión pública. No, venía a responder Del Burgo, esos elementos no se encontraron hasta más tarde, porque los perros no los detectaron in situ y esto último no tiene nada de extraño. A lo largo de diversas sesiones, Del Burgo se preocupa por acreditar la "profesionalidad" de los perros. De paso, señala que "si se entra [a la Kangoo] por detrás, difícilmente el policía que acompaña al perro puede determinar qué es lo que hay debajo del asiento delantero del conductor [donde se hallaron los detonadores y restos de explosivo]" [DSCD, Comisiones de Investigación, Sobre el 11 de Marzo de 2004, nº 2, de 6.7.04, p. 60]. Y lo hallado, indica este diputado,
Quote:es una cosa insignificante, pequeñísima. Eso estaba dentro de una bolsa de plástico de las que se usan para la basura. Una de las funciones de la bolsa de basura no es sólo recoger la basura, sino además evitar que huela. Mi pregunta es: ¿El perro podía tener tal olfato como para poder llegar a oler esa minúscula cosa, que no era un explosivo, que además estaba debajo del asiento? ¿Usted cree que el perro, por muy profesional que fuera, estaba en condiciones de olerlo? [ibid]Por tanto, "es normal que el perro no hubiera olido aquel pequeño rastro de explosivo que había en la furgoneta", afirma el representante del Grupo Popular en la sesión de 7 de julio [DSCD, Comisiones de Investigación, Sobre el 11 de Marzo de 2004, nº 3, de 7.7.04, p. 6]. Además, los animales podían estar cansados, pues "nos encontramos con que esos perros trabajaron mucho antes de ir a la inspección de la furgoneta en el lugar en que se habían producido los atentados […]. El perro había trabajado durante la mañana" [DSCD, Comisiones de Investigación, Sobre el 11 de Marzo de 2004, nº 5, de 14.7.04, p.5].
Pero esos eran días lejanos, ya olvidados en beneficio de turbiedades más rentables.
Mi perro eh un profezioná, oyga...
Y esto, repito, lo contaba Del Burgo.
