20-03-2010, 13:11:02
(This post was last modified: 20-03-2010, 16:40:02 by morenohijazo.)
Siguiente tanda de preguntas y respuestas de Del Pino; como siempre, no hagáis mucho caso de las negritas y cursivas, que no son las defintivas.
A ver si mañana podemos subirlo.
A ver si mañana podemos subirlo.
Quote:Se atribuye a Sócrates la Mayéutica, técnica consistente en interrogar sobre algún problema para, debatiendo la respuesta, llegar al conocimiento. Luis del Pino parece estar poniendo a punto un revolucionario método pedagógico: sobre algún aspecto de los atentados cometidos el 11 de Marzo de 2004, hace una pregunta y se responde a sí mismo; unas veces el aspecto es irrelevante, otras la pregunta no afecta a ningún punto de interés, y en la mayoría de las ocasiones la respuesta es una o varias mentiras.
Hemos visto ya muchos ejemplos de la Pinéutica, o manera de llegar al desconocimiento total de lo sucedido mediante un sistema de preguntas y respuestas sin posibilidad de interracción con el alumnado.
Hoy vamos a practicar un poquito más.
==================================================
7. ¿Cómo es posible que no se realizaran análisis adecuados del explosivo inmediatamente después del atentado?
Quote:Luis del Pino dijo:
Pues porque el 11-M, contraviniendo todos los protocolos (como ha quedado acreditado durante el propio juicio), las muestras recogidas por los Tedax no se enviaron al laboratorio de la Policía Científica. En lugar de ello, las muestras fueron analizadas por los propios Tedax en un laboratorio carente de medios técnicos adecuados. Para colmo, ni siquiera se aportaron al sumario esos análisis originales realizados por los Tedax.
Respuesta:
Luis del Pino NO DICE LA VERDAD.
Hasta diciembre de 2006 se enviaron habitualmente todos los restos de explosión que no fueran explosivo intacto o formaran parte de un dispositivo incendiario al laboratorio TEDAX, donde generalmente -salvo ausencias- los analizaba la perito nº 17632, Licenciada en Química.
En total la Perito TEDAX 17632 hizo miles de analíticas durante los últimos veinte años. Para Luis del Pino, contravino los protocolos miles de veces, colaborando a condenas de decenas, quizás cientos de terroristas, como por ejemplo los convictos por la sentencia de la Audiencia Nacional 46/2007, de 29 de Junio, recogida en este artículo de Manel Gozalbo.
Y no me cierren el enlace a Hispalibertas, porque encontrarán la mención a los famosos protocolos (la circular 50 de 4 de Octubre de 1989 y la ampliación de 23 de Agosto de 1993) y al reglamento de los TEDAX, donde dice que las “muestras de explosivos” son competencia de la Policía Científica pero ¡oh sorpresa! que los “restos explosionados” o “restos de explosiones” lo son de los TEDAX. Exactamente lo que dijo el Comisario Jesús Sánchez Manzano – Jefe de los TEDAX durante los atentados- durante el juicio.
Luis del Pino TAMBIÉN MIENTE cuando dice que los medios técnicos del laboratorio TEDAX no eran los adecuados.
Adecuados… ¿Para qué debe ser adecuado un laboratorio TEDAX? Hombre, pues para determinar el explosivo utilizado por los terroristas; de forma que, con los conocimientos de los investigadores sobre la situación de las bandas criminales activas, los explosivos que pudieran estar en su poder, las pruebas encontradas en la escena de los atentados, etc, pueda detenerse a los culpables en el plazo más breve posible y evitar así nuevos actos criminales.
Vaya, pues todo eso ocurrió durante los atentados del 11-M, gracias -entre otras cosas- a que el laboratorio TEDAX determinó con diligencia el explosivo utilizado: DINAMITA.
¿Hubiera ido mejor la investigación si las muestras hubieran sido remitidas al laboratorio de la Policía Científica? Permítaseme dudarlo, aunque sólo sea por el tiempo necesario para dar una respuesta. Veamos lo que declaró el Subdirector General Operativo por entonces, Pedro Díaz Pintado:
Quote: Pedro Díaz Pintado: …este tipo de análisis, como ustedes habrán tenido conocimiento, pues requiere mucho tiempo, de tal manera que la Comisaría General de Policía Científica, para hacer un análisis que no sé ahora mismo qué tipo de aparatos utilizan, pues requiere 8-10-12-14 días… y las unidades de investigación, necesitan tener una primera información sobre qué trabajar. Y esa es la primera tarea de los TEDAX…
Para terminar el párrafo, el hecho de que no se añadieran al Sumario los “análisis originales“, como dice Del Pino, es absolutamente irrelevante y otra muestra de CONDUCTA FALSARIA por parte de Luis del Pino. En un Sumario no tienen por qué aparecer necesariamente todos los documentos originales y, de hecho, no creo que haya ninguno -al menos, ninguno con una mínima complejidad- en que se dé este hecho. Los jueces de instrucción encargan informes a los investigadores que, laboriosamente, compilan la información recopilada y redactan sus conclusiones, que es lo que suele aparecer en el Sumario. Si el juez lo necesita, solicitará una ampliación del informe, que puede incluir los resultados originales de los análisis o las pruebas realizadas. Es, exactamente, lo que ocurrió en el 11-M.
En el Auto de Procesamiento se hace un resumen muy estenso y completo (pgs 74 a 103) de un Informe Pericial Conjunto redactado por los TEDAX de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía que solicitó el juez instructor para “la ponderación conjunta, global y complementaria de todos aquellos datos y elementos (incluidos anteriores informes periciales, pero también cualquier otro extremo existente en el procedimiento) que a la fecha de su solicitud obraba en las actuaciones”. Textualmente, se dice:
Quote:Tras este Informe, que por su contenido, elementos visuales a reflejar y globalidad facilitará la comprensión de toda la problemática suscitada, incluida la de los propios miembros de T.E.D.A.X. que intervinieron en las primeras actuaciones, se plasmarán todos los informes periciales y demás extremos del Sumario que guarden relación con la localización, recuperación y destino de vestigios/efectos que sustentan los análisis realizados.
Los TEDAX del CNP y de la Guardia Civil redactaron un informe con las conclusiones a las que llegaron, y el juez del Olmo se dio por satisfecho, incluyéndolo en el Sumario y haciendo referencia a él en el Auto de Procesamiento. ¿Quién es Del Pino, y qué aporta para permitirse dudar del criterio del juez Del Olmo?
Pero aún hay más: durante la vista oral, el juez Gómez Bermúdez solicitó a la perito las notas en borrador que había tomado el día 11 de Marzo y se dio por satisfecho, como demuestra que el resultado de los análisis que hizo la perito 17632 haya sido tenido en cuenta para las condenas que se impusieron. Punto y final.
==================================================
8. ¿Y no se podrían realizar nuevos análisis con las muestras que en su día se recogieran?
Quote:Luis del Pino dijo:
Es que ni siquiera se han conservado (al menos oficialmente) las muestras recogidas. No se adjuntaron al sumario las actas de las muestras que se recogieron en cada foco de explosión y no se sabe qué sucedió con esas muestras. Y los propios trenes atacados fueron comenzados a desguazar 48 horas después de la masacre, en lugar de conservarlos como manda la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Desaparecieron toneladas de restos de los trenes. De alguno de los focos de explosión, los centenares de kilos de muestras recogidas quedaron reducidos a un único clavo, que fue lo que se aportó para la prueba pericial del juicio. De otros focos de explosión, ni siquiera quedó un clavo.
Respuesta:
Nuevamente, Luis del Pino TRATA DE ENGAÑARNOS; lo que se hizo durante la recogida de muestras es lo que se hacía siempre: ordenarlas, clasificarlas y seleccionar entre ellas para que queden sólo unas pocas muestras con alta probabilidad de ofrecer resultados. Hace unos meses se publicaron en los medios conspiracionistas informaciones sobre la “desaparición” de noventa toneladas de restos de chatarra y se llegó a decir que todo el material debería haber sido puesto a disposición del juez instructor para que él, personalmente, seleccionase las pruebas. Imagínense qué mesa de despacho debería tener el juez Del Olmo.Y tampoco tiene sentido enviar a los servicios de laboratorios cientos, o miles, de objetos, por dos razones: porque las muestras recogidas sin seleccionar tienen una baja posibilidad de contener pruebas, y porque se produciría un colapso del servicio.
Lo que venían haciendo los TEDAX, y lo que se hizo en el 11-M, nos lo explicó su jefe Jesús Sánchez Manzano durante el juicio: se recogieron los vestigios en las bolsas adecuadas, se transportaron a la Unidad Central TEDAX, donde se depositaron en los contenedores adecuados y se establecieron tres niveles (cada uno en una mesa) donde se procedió a descartar todo aquello que, a juicio de los agentes examinadores, no tenía relación con los artefactos ni los atentados.
El objetivo no es enviar muchos objetos a laboratorio, sino pocos pero con alto poder de discriminación. Y hay que decir que todo indica que los TEDAX tuvieron éxito en la selección, puesto que casi todas las muestras dieron positivo, y se logró identificar el explosivo (DINAMITA) que es lo que se pretende en todo análisis de explosivos.
Una prueba que corrobora de forma bastante significativa que el descrito es el procedimiento normal y rutinario en los TEDAX la tenemos en la declaración del Jefe Provincial de los TEDAX de Madrid, Cáceres Vadillo. Este mando policial fue muy crítico con la actuación de Sánchez Manzano, y en este punto concreto defendió, en su declaración ante el Tribunal, que debería haber sido el Grupo de Madrid, y no la Unidad Central, quien efectuase la clasificación. Sin embargo, Cáceres reconoció que se realiza de manera rutinaria una clasificación y selección de objetos -discrepando sólo en quién la debería haber llevado a cabo en el 11-M-; también estuvo de acuerdo en que, sea quien sea el encargado de la selección de muestras, todos los objetos se remiten a la Unidad Central.
Y, punto trascendental, pese a conocer el número de vestigios recogidas por sus hombres y las entregadas a la perito nº 17632, no emitio ningún tipo de reparos a la cantidad de muestras ni de sospecha sobre ocultación de pruebas.
Quote:Gómez Bermúdez: En cualquier caso acabó, todos los restos acabaron en la Unidad Central, que era su destino se hiciera lo que se hiciera, lo clasificaran ustedes o ellos, ¿no?
Cáceres Vadillo: Sí, sí todos fueron allí y ellos fueron los que clasificaron. Nosotros recogimos y ellos se llevaron, clasificaron, mandaron, analizaron…
Gómez Bermúdez: Sí, pero que la diferencia entre una cosa y otra, entre lo que usted califica como normal y lo que se hizo es que la clasificación la ha hecho la Unidad Central en vez del grupo.
Cáceres Vadillo: Sí, efectivamente.
El valor de esta declaración es incalculable: son palabras de un TEDAX, bien informado por tanto de lo que se hace en estos casos; testigo presencial de los hechos; y en desacuerdo con algunas acciones de sus superiores, con lo que no cabe pensar que silencie delitos o graves errores por corporativismo.
Luis Del Pino MIENTE otra vez cuando arroja confusión con los objetos recogidos, las muestras seleccionadas, las pruebas y las actas de recogida. Se conocen perfectamente las muestras que examinó la perito 17632 y sobre las que -guardando parte para futuras comprobaciones- hizo los análisis necesarios para llegar a determinar el explosivo utilizado.
Y eso es lo que importa, al menos según el criterio del juez instructor -corroborado por la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo- que no consíderó necesario que figurasen en el Sumario relaciones de todas las piedrecitas, colillas, etc, recogidos por los agentes. Precisamente para eso se hace el proceso de selección de muestras: para eliminar aquello que no sirve y, si no sirve ¿para qué lo queremos?
En respuestas posteriores a otras preguntas de Del Pino se tratará extensamente el tema de la destrucción de los trenes, si fue completa, si fue ajustada a derecho, si fue precipitada y quién la hizo, pero no quiero cerrar esta respuesta nº 8 sin denunciar otro DELIBERADO ENGAÑO de Luis del Pino; la torpe interpretación que hace de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Para Del Pino, en virtud de esta ley, el juez instructor debería haber guardado los trenes atacados. Veamos lo que dice el art. 326 de la LEC:
Quote:Cuando el delito que se persiga haya dejado vestigios o pruebas materiales de su perpetración, el Juez instructor o el que haga sus veces los recogerá y conservará para el juicio oral si fuere posible, procediendo al efecto a la inspección ocular y a la descripción de todo aquello que pueda tener relación con la existencia y naturaleza del hecho.
¿Cuáles son los vestigos o pruebas materiales del delito: los vagones de los trenes… o las mochilas encontradas, los tornillos recogidos, los objetos recogidos por los TEDAX, etc? Piénsese en un atentado cometido en un campo de fútbol, o en un edificio particular (como el de Leganés) ¿debe precintarse la casa o el estadio hasta que se desarrolle la vista oral?
Si opinan que no ha de clausurarse la casa o el campo deportivo, están de acuerdo con lo que los TEDAX hicieron: recoger todos los vestigios que les parecieron sospechosos y, una vez completada esta tarea, el juez devolvió los trenes a su propietario, como veremos en preguntas posteriores.
La recogida de vestigios por parte de la Policía y la no conservación de todos ellos indefinidamente está amparada por una amplia jurisprudencia. Sobre este tema y su relación con el artículo 326 puede ser interesante ampliar información con el excelente trabajo de Hermanita en el Foro de Desiertos Lejanos (post 343 y ss.).
==================================================
9. ¿Cómo es posible que se destruyeran los trenes?
Quote:Luis del Pino dijo:
No se sabe. Aunque no hace falta ser muy mal pensado para deducir que aquella destrucción fue deliberada.
Respuesta:
Luis del Pino DICE LA VERDAD.
Por supuesto que fue deliberada, Don Luis. Recuerda esta brillante deducción de Del Pino a un hecho real, ocurrido en los años ochenta: durante unos ejercicios con fuego real, en el Campo de Maniobras San Gregorio (Zaragoza), un obús se desvió tanto que fue a penetrar en la cocina de unos lugareños de un pueblo cercano. Todo quedó en un susto, pues la bomba no explotó y, además, los habitantes de la casa se encontraban en el comedor. Exigidas las oportunas explicaciones, el Ministro de Defensa las dio diciendo: “Bueno, es que ha sido un error“; a lo que el padre de la familia dijo: “Hombre, es que si lo llegan a hacer a posta, los mato“.
Parece poco probable, efectivamente, que la destrucción de algunos vagones -como veremos enseguida- de los trenes afectados por las explosiones haya podido ser por error, porque se les hayan caido al suelo a los investigadores policiales, o a los trabajadores de la RENFE, o algo así.
Imaginamos que Don Luis quiere decir que con la destrucción de los trenes había una intención deliberada de ocultar pruebas. Y ahí sí que no, ahí MIENTE Luis del Pino.
Aunque se tratará más extensamente en otras preguntas/respuestas, digamos aquí que el juez Del Olmo, una vez extraídas de los trenes afectados las pruebas necesarias -y que, no nos cansaremos de repetirlo, han sido suficientes para detener, primero, y luego condenar, a la mayoría de los terroristas y sus colaboradores- dio permiso para devolver a su dueño (RENFE) los vagones, de la misma manera que se devolvieron a sus dueños los efectos personales de los trenes del 11-M, o a los vecinos de Leganés el dinero que guardaban en su casa. No es un proceder anómalo: por ejemplo, un vehículo robado y utilizado para cometer un delito es devuelto a su dueño cuando la investigación ha terminado con su estudio. Su propietario puede destruirlo, si le interesa.
En este caso, RENFE arregló aquellos vagones cuyo estado lo permitía, y sólo mandó a destruir aquellos que se consideraron irrecuperables.
El tema de la posible precipitación lo estudiaremos más adelante, pero señalo a los lectores que Luis del Pino añade ahora el verbó “empezó” tras la destrucción de los trenes, sin poner fecha de finalización al supuesto desaguisado, pero durante mucho tiempo en sus artículos sobre este punto se sugería a sus lectores que la destrucción se había completado en ese plazo de 48 horas.
Y es que, en realidad, Luis del Pino HA MENTIDO durante años sobre este asunto. Sin embargo, no se puede decir que no haya tenido información -y entre sus medios de cabecera- de que tal cosa no había ocurrido.
Quote:Sin embargo, el número total de coches desguazados difiere dependiendo de la fuente. Renfe habla de nueve coches desmantelados de la serie 446, que fueron los que estallaron en Santa Eugenia, las inmediaciones de la calle de Téllez y la estación de Atocha.A éstos hay que añadir los dos vagones siniestrados en el tren de dos pisos de Santa Eugenia: en total, 11 vagones convertidos en chatarra. Algunos de ellos fueron cargados en camiones especiales y recorrieron las calles de Madrid en busca del desguace ante la mirada atónita de conductores y peatones. Por otro lado, las unidades que se recuperaron, tras dar por concluidos los trabajos de la policía científica, fueron 13.
También algunos de sus Peones Negros, como Lesconil,Vaevictis y Lookfor eran conscientes de que no existió tal precipitación por destruir los trenes, y de que no se impidió, de ninguna manera, la recogida de pruebas por los TEDAX y la Policia Científica. Sin embargo, Luis del Pino y el resto de los Peones Negros hicieron una de sus especialidades: cerrar los ojos, oídos y entendederas a cualquier información que es ontraria a sus axiomas: en este caso, el achatarramiento de los trenes
¿Hasta cuanto duró la búsqueda de pruebas en los trenes por parte de los investigadores?
Si hemos de hacer caso a Jesús Sánchez Manzano -y francamente, mal veo la posibilidad de que cometa perjurio en un tema tan fácil de comprobar y en el que, además, no está directamente implicado- hasta el 17 o 18 de Marzo, aunque se siguieron haciendo inspecciones hasta finales de mes:
Quote:Sánchez Manzano: …me parece que se estuvieron recogiendo y seleccionando hasta el día 17 o 18 de marzo, creo que está en los últimos escritos referencia con restos, porque se siguió haciendo inspecciones en los trenes… hasta finales de marzo.
Por lo tanto, no hubo desguace precipitado de los trenes, ni hubo destrucción sistemática de los vagones o de las muestras que de ellos se iban obteniendo. Y sin destrucción precipitada y sistemática de las pruebas, toda la acusación de Del Pino se deshace en humo.
Pero dejaremos para más adelante la continuación de este asunto; las tres siguientes preguntas vuelven a insistir sobre la supuesta destrucción inmotivada de los trenes
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
