31-03-2011, 09:18:41
Qué diferencia entre toda esa bazofia de casos judiciales que estais poniendo y lo que se recogía en el artículo de María Ponte, que alguien colgó en este foro:
http://wdb.ugr.es/~gesyp/que-se-ha-hecho-despues-11M
Uno se siente a gusto viendo que el estado de derecho sigue funcionando a pesar de muchos impresentables, y que la policía y los jueces siguen realizando su trabajo.
Con el tiempo se valora mas (a mí por lo menos me pasa) el gran trabajo que hicieron en la instrucción del caso el juez del Olmo y la fiscal Olga Sánchez, con toda la presión mediática de esa gentuza (pondría adjetivos mas gruesos pero no lo hago por mantener las buenas formas de que hace gala este foro). Igualmente pongo en valor el trabajo desarrollado por el juez Bermúdez. Esa gentuza se creía que la tendencia ideológica del juez era una baza a su favor; pero demostró una absoluta independencia y rigor, concediendo absolutas garantías procesales a los acusados, pero actuando con autoridad cuando fué necesario, por ejemplo parando los pies a algún abogado de las acusaciones que más parecían abogados defensores, o sacando los colores a Díaz de Mera.
http://wdb.ugr.es/~gesyp/que-se-ha-hecho-despues-11M
Uno se siente a gusto viendo que el estado de derecho sigue funcionando a pesar de muchos impresentables, y que la policía y los jueces siguen realizando su trabajo.
Con el tiempo se valora mas (a mí por lo menos me pasa) el gran trabajo que hicieron en la instrucción del caso el juez del Olmo y la fiscal Olga Sánchez, con toda la presión mediática de esa gentuza (pondría adjetivos mas gruesos pero no lo hago por mantener las buenas formas de que hace gala este foro). Igualmente pongo en valor el trabajo desarrollado por el juez Bermúdez. Esa gentuza se creía que la tendencia ideológica del juez era una baza a su favor; pero demostró una absoluta independencia y rigor, concediendo absolutas garantías procesales a los acusados, pero actuando con autoridad cuando fué necesario, por ejemplo parando los pies a algún abogado de las acusaciones que más parecían abogados defensores, o sacando los colores a Díaz de Mera.
