13-03-2012, 12:24:01
Otra consiste en la atribución, según interese, de capacidad o incapacidad intelectual (racista, por supuesto) a “los moritos pelanas”.
Frecuentemente plantean la incapacidad de los “moritos pelanas” para idear o ejecutar el atentado, y otras plantean que no podían ser tan tontos como para dejar la tarjeta SIM dentro del móvil si sabían, inteligentes que eran, que no hacía falta dejarla una vez programada la alarma, pues no se pierde al quitar la batería durante el tiempo necesario, al menos, para quitar la SIM. O que no tenían conocimientos técnicos, pero que Zougam tenía los conocimientos necesarios para liberar y arreglar teléfonos y no necesitaba recurrir a nadie para hacerlo.
También esa inteligencia o estupidez supina, según convenga, se atribuye a las cloacas. Son unos ingenieros sociales capaces de desarrollar un atentado por el cual dar un golpe de estado electoral, pero son tan tontos que no saben que la hora y la alarma de Trium se pierde al quitar la batería, mintiendo innecesariamente, pues para vincular la mochila con el atentado no hacía falta demostrar que la alarma del Trium estaba programado a la hora de los atentados, pues la mochila estaba llena de explosivos y provenía de una de las estaciones confundida junto con los enseres de la víctimas.
Supongamos que en el informe los Tedax hubieran referido desconocer la hora y el momento de la alarma a la que estaba programado el móvil, alegando que al quitar la batería se perdieron estos datos. Ahí tendríamos al Luispi y a Casimiro pregonando que los polis, con SM a la cabeza, son unos mentirosos redomados, pues ellos pueden demostrar que el Trium no pierde la hora ni la alarma; o que si el móvil no tenía alarma es porque es una prueba falsa y no estaba programada, porque de haber estado programada no se hubiese perdido al quitar la batería. Lo de siempre, si sale cara gano yo, si sale cruz pierdes tú, y si sale canto… pues también.
Frecuentemente plantean la incapacidad de los “moritos pelanas” para idear o ejecutar el atentado, y otras plantean que no podían ser tan tontos como para dejar la tarjeta SIM dentro del móvil si sabían, inteligentes que eran, que no hacía falta dejarla una vez programada la alarma, pues no se pierde al quitar la batería durante el tiempo necesario, al menos, para quitar la SIM. O que no tenían conocimientos técnicos, pero que Zougam tenía los conocimientos necesarios para liberar y arreglar teléfonos y no necesitaba recurrir a nadie para hacerlo.
También esa inteligencia o estupidez supina, según convenga, se atribuye a las cloacas. Son unos ingenieros sociales capaces de desarrollar un atentado por el cual dar un golpe de estado electoral, pero son tan tontos que no saben que la hora y la alarma de Trium se pierde al quitar la batería, mintiendo innecesariamente, pues para vincular la mochila con el atentado no hacía falta demostrar que la alarma del Trium estaba programado a la hora de los atentados, pues la mochila estaba llena de explosivos y provenía de una de las estaciones confundida junto con los enseres de la víctimas.
Supongamos que en el informe los Tedax hubieran referido desconocer la hora y el momento de la alarma a la que estaba programado el móvil, alegando que al quitar la batería se perdieron estos datos. Ahí tendríamos al Luispi y a Casimiro pregonando que los polis, con SM a la cabeza, son unos mentirosos redomados, pues ellos pueden demostrar que el Trium no pierde la hora ni la alarma; o que si el móvil no tenía alarma es porque es una prueba falsa y no estaba programada, porque de haber estado programada no se hubiese perdido al quitar la batería. Lo de siempre, si sale cara gano yo, si sale cruz pierdes tú, y si sale canto… pues también.
