11-05-2008, 02:04:31
(This post was last modified: 11-05-2008, 02:18:19 by morenohijazo.)
Por cierto, que si fuese Prieto el monstruo que acusan los Peones Negros ¿cómo conjugar eso con inocencia y buen hacer de los forenses que participaron con él en las autopsias de Leganés? Imposible: todos los forenses deberían ser tal malvados como él: más conspiradores al zurrón. Y no son pocos, como veremos ahora. Al menos cinco o seis personas.
Del hecho que el informe citado anteriormente sólo nombra a Prieto y a Concepción Magaña, se dedujo falsamente que sólo habían intervenido dos personas en las Autopsias de Leganés, y se sacó la peregrina conclusión de que el trabajo no podía ser tan bueno en calidad como el de las docenas de forenses (68, según los periódicos) que participaron en el 11-M.
Realmente, si dividimos 191 entre 68, y siete entre tres, no nos sale tanta desproporción, pero es que en las autopsias de Leganés no sólo intervinieron Prieto y Magaña. Para empezar, Prieto y Magaña son sólo los que firman ese informe, que puede ser redactado con las conclusiones de cuatro forenses, cinco… los que sean.
Luego, como puede comprobar quien lea el Auto de Procesamiento, página 203, otros médicos forenses (menos mal que pone claramente que son médicos forenses, con lo que está cayendo los peones podrían afirmar que si no lo pone, lo mismo eran vendedores de helados que pasaban por allí) realizaron el estudio radiológico. Luego... al menos cuatro, según el Auto de Procesamiento, cinco si contamos a Verate, y posiblemente más especialistas del Instituto Anatómico Forense realizaron las autopsias de los cadáveres de Leganés.
Va bien que pongan claramente que son médicos forenses, que hay mucho descreído por ahí. Sin ir más lejos, algunos ambientes peoniles han dicho que Concepción Magaña era simplemente “una especialista en insectos” o “Una que trabaja con insectos” o cosa así. Más o menos, desde su mala fe (me niego a creer que era ignorancia) venían a querer decir que Concepción Magaña es una especie de friki de las colecciones de insectos por fascículos de Planeta Agostini, que había sido engañada o engatusada por Prieto, que con su ilimitada e infinita maldad había dado gato por liebre, trocando los cadáveres por pollos asados del al’ast de la esquina.
Otra dimensión del insulto y la mentira es ésta, donde los que dicen “buscar la verdad” no paran mientes en rebajar, humillar y pisotear años de trabajo, experiencia y conocimientos para así tratar de que cuadren sus imposibles rompecabezas.
Todos sabemos, y no voy aquí a repetir, la importancia de la entomología en la datación de los procesos de la muerte, tan importante cuando precisamente la duda surgió en cuanto a si los cadáveres eran recientes o “congelados”. De ahí la necesidad de rebajar la importancia de la entomóloga. Porque su presencia tiraba por tierra toda la teoría de los “pelanas congelados” Sin duda su presencia en la autopsia no obedecía a que hubiera dudas sobre la fecha de la muerte, sino al sistema de ruedas o guardias del Instituto, pero poco importa: la presencia de una entomóloga era una dificultad que habia que tirar abajo, mediante el desprestigio, si hacía falta
Pues bien, la “especialista de bichitos” se llama Concepción Magaña, Doctora en Ciencias Biológicas y especialista en Entomología y Antropología Forense, y miembro del Laboratorio de Antropología del Instituto Anatómico Forense de la Universidad de Madrid. Tiene multitud de publicaciones sobre el tema de la entomología y la data de la muerte
Como vemos, que no sea médico no equivale a “sus labores” ni nada de eso. Ni ser médico es condición sine qua non para ser especialista en Antropología Forense, pues la Antropología Forense, que no está reconocida como especialidad médica en España (tampoco lo está la especialidad de Cuidados Paliativos, ni la de Médico en Emergencias, si a eso vamos) puede ser cursada desde varias carreras universitarias.
No sólo es esta mujer válida en su trabajo, sino que vamos a citar un párrafo de una entrevista de la prensa de aquellos días con los forenses del 11-M. Vamos a citar el párrafo que se refiere a ella:
No he dicho de qué periódico se trata ¿no?. Es “El Mundo”, el periódico más conspiracionista de todos, que el 26 de Marzo, fecha del artículo, no se había deslizado por esa peligrosa corriente.
http://www.elmundo.es/papel/2004/03/26/e...12255.html
También habla EL MUNDO ese día con Prieto, y los fotografía, y se hace voces, y goces, y hasta roces, de que sean condecorados.
¡Qué curioso! Algunos de esos forenses participaron unos días después en las autopsias de Leganés. Y eso estableció dos grupos de forenses. Los buenorequetebuenos, (participaron en el 11-M pero luego no estaban de guardia o se fueron de alpinismo) y los malorequetemalos (los que participaron en el 11-M pero también en Leganés)
Del hecho que el informe citado anteriormente sólo nombra a Prieto y a Concepción Magaña, se dedujo falsamente que sólo habían intervenido dos personas en las Autopsias de Leganés, y se sacó la peregrina conclusión de que el trabajo no podía ser tan bueno en calidad como el de las docenas de forenses (68, según los periódicos) que participaron en el 11-M.
Realmente, si dividimos 191 entre 68, y siete entre tres, no nos sale tanta desproporción, pero es que en las autopsias de Leganés no sólo intervinieron Prieto y Magaña. Para empezar, Prieto y Magaña son sólo los que firman ese informe, que puede ser redactado con las conclusiones de cuatro forenses, cinco… los que sean.
Luego, como puede comprobar quien lea el Auto de Procesamiento, página 203, otros médicos forenses (menos mal que pone claramente que son médicos forenses, con lo que está cayendo los peones podrían afirmar que si no lo pone, lo mismo eran vendedores de helados que pasaban por allí) realizaron el estudio radiológico. Luego... al menos cuatro, según el Auto de Procesamiento, cinco si contamos a Verate, y posiblemente más especialistas del Instituto Anatómico Forense realizaron las autopsias de los cadáveres de Leganés.
Va bien que pongan claramente que son médicos forenses, que hay mucho descreído por ahí. Sin ir más lejos, algunos ambientes peoniles han dicho que Concepción Magaña era simplemente “una especialista en insectos” o “Una que trabaja con insectos” o cosa así. Más o menos, desde su mala fe (me niego a creer que era ignorancia) venían a querer decir que Concepción Magaña es una especie de friki de las colecciones de insectos por fascículos de Planeta Agostini, que había sido engañada o engatusada por Prieto, que con su ilimitada e infinita maldad había dado gato por liebre, trocando los cadáveres por pollos asados del al’ast de la esquina.
Otra dimensión del insulto y la mentira es ésta, donde los que dicen “buscar la verdad” no paran mientes en rebajar, humillar y pisotear años de trabajo, experiencia y conocimientos para así tratar de que cuadren sus imposibles rompecabezas.
Todos sabemos, y no voy aquí a repetir, la importancia de la entomología en la datación de los procesos de la muerte, tan importante cuando precisamente la duda surgió en cuanto a si los cadáveres eran recientes o “congelados”. De ahí la necesidad de rebajar la importancia de la entomóloga. Porque su presencia tiraba por tierra toda la teoría de los “pelanas congelados” Sin duda su presencia en la autopsia no obedecía a que hubiera dudas sobre la fecha de la muerte, sino al sistema de ruedas o guardias del Instituto, pero poco importa: la presencia de una entomóloga era una dificultad que habia que tirar abajo, mediante el desprestigio, si hacía falta
Pues bien, la “especialista de bichitos” se llama Concepción Magaña, Doctora en Ciencias Biológicas y especialista en Entomología y Antropología Forense, y miembro del Laboratorio de Antropología del Instituto Anatómico Forense de la Universidad de Madrid. Tiene multitud de publicaciones sobre el tema de la entomología y la data de la muerte
Como vemos, que no sea médico no equivale a “sus labores” ni nada de eso. Ni ser médico es condición sine qua non para ser especialista en Antropología Forense, pues la Antropología Forense, que no está reconocida como especialidad médica en España (tampoco lo está la especialidad de Cuidados Paliativos, ni la de Médico en Emergencias, si a eso vamos) puede ser cursada desde varias carreras universitarias.
No sólo es esta mujer válida en su trabajo, sino que vamos a citar un párrafo de una entrevista de la prensa de aquellos días con los forenses del 11-M. Vamos a citar el párrafo que se refiere a ella:
Quote:CONCHA MAGAÑALógico que su tarea fuera organizativa, pues la data de la muerte pocas dudas ofrecía.
«La mayoría eran chicos tan jóvenes... »
«Va contra la naturaleza». Concha Magaña sigue llena de indignación.«Es inevitable que una persona mayor muera, pero que a un chico le arranquen la vida así, de un plumazo... La mayoría eran trabajadores y chicos tan jóvenes... Era horrible encontrarse con sus pertenencias, sus carteras, sus apuntes...». La doctora tiene tres hijos de entre 16 y 22 años y lo siente como algo personal. Es la entomóloga del Instituto Anatómico Forense de Madrid. Su especialidad (el estudio de los insectos que visitan los cuerpos que llevan cierto tiempo sin vida) es fundamental para determinar el momento exacto en que se producen las muertes. Su tarea en el 11-M ha sido, sin embargo, meramente organizativa.
No he dicho de qué periódico se trata ¿no?. Es “El Mundo”, el periódico más conspiracionista de todos, que el 26 de Marzo, fecha del artículo, no se había deslizado por esa peligrosa corriente.
http://www.elmundo.es/papel/2004/03/26/e...12255.html
También habla EL MUNDO ese día con Prieto, y los fotografía, y se hace voces, y goces, y hasta roces, de que sean condecorados.
¡Qué curioso! Algunos de esos forenses participaron unos días después en las autopsias de Leganés. Y eso estableció dos grupos de forenses. Los buenorequetebuenos, (participaron en el 11-M pero luego no estaban de guardia o se fueron de alpinismo) y los malorequetemalos (los que participaron en el 11-M pero también en Leganés)
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

