16-04-2011, 09:58:09
dosporcuatro Wrote:Pregunta off topic a los que saben de asuntos judiciales: ¿cuando y para que se hacen las reconstrucciones? Si el sentido común no me falla deberian ser para reproducir una secuencia de hechos cuando hay muchas dudas acerca de los mismos y facilitarle a las partes una vision global de lo que los investigadores creen que sucedió y solo se hace cuando esa recosntruccion puede solventar dudas. ¿es asi?
Aunque no sé lo suficiente de asuntos judiciales, el sentido común manda que sea así.
Obviamente, la reconstrucción exacta de cómo se produjeron las explosiones es imposible, puesto que debería llenarse los vagones con cuerpos, objetos, asientos, planchas de separación, etc, lo más parecido posible a como se encontraban los vagones en el momento de las explosiones, pues la energía desprendida es absorbida por los objetos que se encuentran en la dirección de la onda expansiva.
La teoría de los peones negros de que una reconstrucción permitiría discernir entre uno u otro explosivo resulta absurda; pero es que, incluso si se consiguiera reconstruir vagones y se llenaran de maniquíes hasta formar una escena idéntica a la del día de los atentados, resultaría absolutamente inútil desde el punto de vista probatorio.
Pongamos que se hacen volar dos vagones: uno con GOMA-2 ECO y otro con "Titadyne" ¿Cuánto Titadyne? Nadie ha visto Titadyne en la escena de los atentados, luego nadie puede saber qué carga pusieron los supuestos etarras que, desde la órbita conspiracionista, llevaron a cabo los atentados ¿Diez kilos, quince kilos? Es evidente que, si los resultados no son los deseados para ellos, los conspiracionistas van a rechazar el experimento diciendo que la cantidad utilizada no es la apropiada (y, de paso, más "peones blancos" a la cuenta: todos los que hayan diseñado el experimento).
Y si, por milagro o tras doce o trece intentos, se consigue acertar con un resultado similar a los atentados producidos, falta por presentar pruebas de que había etarras o miembros del CNI en la escena del crimen, de que tenían acceso a Titadyne (el de Plevin y otros robos etarras tenía más de dos años de antigüedad, y su eficacia debía ser considerablemente menor o su estabilidad peor, lo que añadiría la necesidad de probar cómo se llevaron los explosivos a la estación; si la GOMA 2 ECO no cabe, según ellos, en una kangoo, ya me dirán como meten Titadyn caducado), los detonadores, móviles, etc.
Si se considera válido el testimonio de los agentes que vieron una cantidad determinada de explosivos en las mochilas que no estallaron, hay que considerar que el color NO coincide con el de Titadyn ni el aspecto con otros explosivos.
Y no olvidemos la confesión de Trashorras ¿qué hacemos de ella?
Con el explosivo C-4 tenemos, más o menos, el mismo problema: ¿Cuánto hace falta para producir los estragos causados en los trenes? Un experto nos podría hacer un cálculo aproximado, pero como es lógico imaginar, la cantidad de variables a considerar en la colocación (en una papelera, bajo un asiento, con una plancha de separación al lado, con varias personas en la línea de la onda expansiva) es tal que sólo por casualidad se acertaría en la reconstrucción con los resultados que se produjeron. Y, obviamente, no sería de NINGUNA utilidad en un juicio para demostrar que las cosas sucedieron así. Aún faltaría por demostrar que alguien tenía el móvil, las intenciones, los medios (los explosivos) y la oportunidad (demostrar que hubo terroristas en la escena del crimen, mediante testimonios, huellas, etc) para realizar los atentados.
Además, y como ya se ha dicho, una aceptación de la realización de pruebas al tun-tún convertiría la labor de los jueces en imposible, a la hora de demostrar cualquier crimen. Los acusados podrían alegar mil y una posibilidades estrafalarias para reconstruir, en la seguridad de que un fallo en sus teorías no significaría nada contra ellos, pues siempre podrían alegar conspiración de las Fuerzas de Seguridad contra ellos.
El modelo de las reconstrucciones que toman los conspiracionistas está sacado de Hollywood y las series policíacas de la pequeña pantalla.
Me recuerda la pretensión de Trico de que los forenses del 11-M no le tomaron la temperatura hepática con un termómetro (para averiguar la hora de la muerte; idea CSI) a un cadáver que... ¡había muerto calcinado! Una vez se lo comenté a un forense y ¡qué hartón de reír! Hace poco me dijo que, en su trabajo, han hecho un chiste de ello y llaman "hacer un Trico" a determinar (por cualquier medio) la hora de la muerte
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas

