21-05-2008, 12:26:07
Es posible, es posible, pero si puedo evitarlo no quiero volver a escuchar esa entrevista, que me produce comezón de mentirómetro.
A mi me parece que aquí tenemos un típico conflicto de celos y competencias, en el que dos organismos riñen por quién tiene capacidad para encargarse de un caso, y todos quieren tener razón.
En este caso, lo normal es que cada profesional defienda a su equipo, y haya dos posturas enfrentadas. Sin embargo, yo también me huelo que Baladía en este caso no defendió a su colega, sino que seguramente presentaría el caso como culpa de Prieto. Tengo información de que tampoco se lleva bien con otros compañeros, como Pera (ya lo he contado) o Bedate.
La juez alucinaría pepinillos, pero en todo caso ya hemos visto dónde ha ido la nota de Baladía. Conde debía ir. La juez adoptó decisión salomónica, la de que compartiesen investigación, y Baladía, si no defendió las competencias de su Instituto, ha quedado retratada otra vez
Otro forense me ha hecho llegar una carta de Prieto a "El Mundo" quejándose por la información que se le dedicó tras su comparecencia en la Comisión de Investigación:
A mi me parece que aquí tenemos un típico conflicto de celos y competencias, en el que dos organismos riñen por quién tiene capacidad para encargarse de un caso, y todos quieren tener razón.
En este caso, lo normal es que cada profesional defienda a su equipo, y haya dos posturas enfrentadas. Sin embargo, yo también me huelo que Baladía en este caso no defendió a su colega, sino que seguramente presentaría el caso como culpa de Prieto. Tengo información de que tampoco se lleva bien con otros compañeros, como Pera (ya lo he contado) o Bedate.
La juez alucinaría pepinillos, pero en todo caso ya hemos visto dónde ha ido la nota de Baladía. Conde debía ir. La juez adoptó decisión salomónica, la de que compartiesen investigación, y Baladía, si no defendió las competencias de su Instituto, ha quedado retratada otra vez
Otro forense me ha hecho llegar una carta de Prieto a "El Mundo" quejándose por la información que se le dedicó tras su comparecencia en la Comisión de Investigación:
Quote:Sr. Director,
Al leer el editorial de su diario titulado “La comisión del 11-M empieza a adquirir caracteres de farsa”, me ha sorprendido el calificativo empleado al referirse a mi comparecencia ante dicha Comisión.
Dado que orgánicamente no existen hoy en día categorías entre los médicos forenses de la Comunidad de Madrid, ni estructura jerárquica alguna, ya que todos gozamos de la misma condición, la de médico forense, entiendo que al hablar de un “forense de segunda fila” se referirá usted a mi capacidad técnica o científica. Debo reconocer que por un momento pensé en la posibilidad de que hiciera referencia a la fila en que aparezco fotografiado en su diario el pasado día 30 de marzo, bajo el título “CSI Madrid, los forenses del 11-M”, pero un rápido vistazo al pie de la foto me sacó de la duda, ... estoy en la tercera fila.
Desconocía la nueva faceta del Sr. Ramírez como referencia en materia de valoración de méritos profesionales o académicos en el ámbito científico. Quizá sea conveniente a partir de ahora recomendar su nombre a las comisiones de valoración de este tipo de méritos.
Suponía – como el valor en la “mili”- que un periodista con sentido de la profesionalidad se fundamenta en fuentes solventes y fiables a la hora de dar alguna noticia o hacer públicamente juicios de valor sobre personas a las que no conoce. Me pregunto en qué fila del periodismo se encuentran quienes no actúan con arreglo a estas premisas.
Si me lo permite, le recomiendo que antes de hacer semejantes juicios de valor de manera tan gratuíta, consulte con las fuentes adecuadas. Tan sólo a modo de ejemplo, y por darle alguna pista, podría consultar los ficheros de las Facultades de Medicina y de Odontología de la UCM, o la lista de especialistas y profesores de la Escuela de Medicina Legal de la Facultad de Medicina de la UCM, o de prestigiosos organismos científicos internacionales (puede que para un conocedor como usted de la ciencia forense no lo sean tanto) como la American Academy of Forensic Sciences, la Internacional Academy of Legal Medicine, o la Forensic Anthropology Society of Europe (en este caso fíjese bien en los miembros fundadores). También podría repasar el programa de participantes y presidentes de sesiones de algunos de los últimos congresos internacionales de Medicina Forense, o consultar algunas publicaciones científicas, por no hablar de numerosos cursos, jornadas y seminarios relacionados con mi profesión.
Quizá encuentre el nombre de algún “forense de segunda fila” que le suene.
José Luis Prieto Carrero
Médico Forense
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
