Muy interesante en cuanto a la clara distancia que marca respecto de las tesis conspiracionistas. Puede que en las filas del PP se hayan dado cuenta de que ciertas compañías son más que peligrosas y que la estrategia seguida hasta este momento es perjudicial, casi suicida, a medio y largo plazo. Conviene recordar que Arístegui es un experto en cuestiones relacionadas con el terrorismo islamista, por lo que sus opiniones cobran especial relevancia en este caso. Por resumir:
Comienza la entrevista haciendo una consideración sobre la naturaleza del terorrismo yihadista moderno y sobre cómo éstos han sabido aprovechar internet mejor que cualquier otra de las amenazas que se ciernen sobre el mundo hoy día.
1. Sobre el juez Del Olmo y la instrucción del sumario:
Considera que la actuación del juez instructor, "como todo en esta vida, es perfectible" y que la instrucción del sumario tiene fallos, pero que confía en los jueces y dice que hay que apoyarles en este proceso. Es decir, denuncia la existencia de fallos pero no aprecia ningún tipo de intencionalidad o dolo por parte de Del Olmo en la comisión de éstos.
2. Sobre el juicio del 11M afirma que lo ve "con preocupación" y que en la instrucción del sumario hubo fallos. Sin entrar en detalles . De cualquier modo, cree que el juez "lo está haciendo francamente bien", aunque considera que la fiscalía está siendo poco incisiva.
3. Conspiracionismo para todos los públicos, o de perfil bajo
Sobre sus declaraciones en días pasados dice que no entiende por qué algunos se rasgan las vestiduras cuando alguien pide que se sepa toda la verdad. Primero de los tres únicos guiños conspiracionistas de toda la entrevista, todos ellos muy tibios e imprecisos. Claramente, están soltando lastre, como veremos a continuación. El segundo tiene lugar cuando se le pregunta sobre si se podrá saber toda la verdad sobre el 11M. Arístegui responde que existen varias circunstancias que no se han aclarado aún y empieza por los suicidas "o suicidados" de Leganés. Comenta que no está claro que todos los habitantes del piso de Leganés estuviesen por volarse por los aires y que, al parecer, sólo dos estaban convencidos de hacerlo. No aclara la relevancia de este hecho para conocer la verdad sobre los atentados, pero al menos no ha tirado por la rocambolesca teoría de los moritos liofiliembalsamados. Da a entender que a algunos de los habitantes del piso de Leganés los habrían "suicidado" sus propios compañeros. Esto es una apreciación personal, insisto.
El último de los guiños tiene como protagonista los famosos "no sabemos aún", a saber:
- No sabemos aún quién montó las bombas.
-No sabemos aún quién dio la orden.
Curiosamente, no se menciona en ningún momento el consabido "no sabemos aún qué explotó en los trenes", lo que es de agradecer. Y añado yo que no sabemos aún en qué medida contribuye el conocimiento de todo lo expuesto a la condena de los autores materiales de la matanza.
Sobre quien pudo dar la orden, el porpio Arístegui da pistas sobre la dificultad de atribuir responsabilidades a un miembro concreto de una célula terrorista de Al Qaeda. En este tipo de grupos, explica, no existe una jerarquía de tipo militar tal y como se entiende de manera tradicional. "Nadie se presenta ante un grupo de yihadistas y dice: soy comandante de Al Qaeda". Interesante.
Por cierto, que deja una portezuela abierta a la duda. A la pregunta de que si cree que hay alguien que no quiere que se sepa la verdad responde que él no lo sabe, pero que si efectivamente existe gente que no está dispuesta a conocer toda la verdad, será por algo. No queda claro a que se refiere con "toda la verdad".
4.Sobre la "extraña" negación de participación y condena de los atentados por parte de los imputados
Arístegui dice que la estrategia de negar la participación en los atentados y su condena es frecuente. Tiene su origen en los grupos terroristas suníes. Dicha estrategia tiene incluso un nombre: "taqiya". Así que tal comportamiento no sólo no es extraño, como se afirma desde diversos ámbitos conspiracionistas, sino que está ampliamente documentado. En otras palabras, ésto sí que forma parte del "Manual del yihadista pata negra". Lo dice Gustavo de Arístegui. ¡Siga rascando!.
5. ETA y el 11M
A la pregunta de la periodista Ester Palomera (La Razón) ¿sabemos si ETA participó en el 11M? el señor Arístegui responde que es muy irresponsable que, en el siglo XXI se descarte cualquier tipo de participación terrorista conjunta. "No se puede descartar absolutamente nada". Lo mismo puede aplicarse a las FARC, las Milicias de Michigan o el IRA auténtico, digo yo.
6. Sobre los CFSE
Reivindica la labor de CFSE, cuya labor en el 11M reconoce. No duda de que están colaborando al máximo, y de que seguirán haciéndolo.
El señor Arístegui mostró en todo momento un discurso razonable, mesurado y coherente. Sus referencias a argumentos conspiracionistas se movieron por el terreno de la obviedad, nada suspicaz, y parecían más un intento de mantener el favor de este potencial sector del electorado que una expresión de sus convicciones personales. Esta entrevista invita al optimismo.
Comienza la entrevista haciendo una consideración sobre la naturaleza del terorrismo yihadista moderno y sobre cómo éstos han sabido aprovechar internet mejor que cualquier otra de las amenazas que se ciernen sobre el mundo hoy día.
1. Sobre el juez Del Olmo y la instrucción del sumario:
Considera que la actuación del juez instructor, "como todo en esta vida, es perfectible" y que la instrucción del sumario tiene fallos, pero que confía en los jueces y dice que hay que apoyarles en este proceso. Es decir, denuncia la existencia de fallos pero no aprecia ningún tipo de intencionalidad o dolo por parte de Del Olmo en la comisión de éstos.
2. Sobre el juicio del 11M afirma que lo ve "con preocupación" y que en la instrucción del sumario hubo fallos. Sin entrar en detalles . De cualquier modo, cree que el juez "lo está haciendo francamente bien", aunque considera que la fiscalía está siendo poco incisiva.
3. Conspiracionismo para todos los públicos, o de perfil bajo
Sobre sus declaraciones en días pasados dice que no entiende por qué algunos se rasgan las vestiduras cuando alguien pide que se sepa toda la verdad. Primero de los tres únicos guiños conspiracionistas de toda la entrevista, todos ellos muy tibios e imprecisos. Claramente, están soltando lastre, como veremos a continuación. El segundo tiene lugar cuando se le pregunta sobre si se podrá saber toda la verdad sobre el 11M. Arístegui responde que existen varias circunstancias que no se han aclarado aún y empieza por los suicidas "o suicidados" de Leganés. Comenta que no está claro que todos los habitantes del piso de Leganés estuviesen por volarse por los aires y que, al parecer, sólo dos estaban convencidos de hacerlo. No aclara la relevancia de este hecho para conocer la verdad sobre los atentados, pero al menos no ha tirado por la rocambolesca teoría de los moritos liofiliembalsamados. Da a entender que a algunos de los habitantes del piso de Leganés los habrían "suicidado" sus propios compañeros. Esto es una apreciación personal, insisto.
El último de los guiños tiene como protagonista los famosos "no sabemos aún", a saber:
- No sabemos aún quién montó las bombas.
-No sabemos aún quién dio la orden.
Curiosamente, no se menciona en ningún momento el consabido "no sabemos aún qué explotó en los trenes", lo que es de agradecer. Y añado yo que no sabemos aún en qué medida contribuye el conocimiento de todo lo expuesto a la condena de los autores materiales de la matanza.
Sobre quien pudo dar la orden, el porpio Arístegui da pistas sobre la dificultad de atribuir responsabilidades a un miembro concreto de una célula terrorista de Al Qaeda. En este tipo de grupos, explica, no existe una jerarquía de tipo militar tal y como se entiende de manera tradicional. "Nadie se presenta ante un grupo de yihadistas y dice: soy comandante de Al Qaeda". Interesante.
Por cierto, que deja una portezuela abierta a la duda. A la pregunta de que si cree que hay alguien que no quiere que se sepa la verdad responde que él no lo sabe, pero que si efectivamente existe gente que no está dispuesta a conocer toda la verdad, será por algo. No queda claro a que se refiere con "toda la verdad".
4.Sobre la "extraña" negación de participación y condena de los atentados por parte de los imputados
Arístegui dice que la estrategia de negar la participación en los atentados y su condena es frecuente. Tiene su origen en los grupos terroristas suníes. Dicha estrategia tiene incluso un nombre: "taqiya". Así que tal comportamiento no sólo no es extraño, como se afirma desde diversos ámbitos conspiracionistas, sino que está ampliamente documentado. En otras palabras, ésto sí que forma parte del "Manual del yihadista pata negra". Lo dice Gustavo de Arístegui. ¡Siga rascando!.
5. ETA y el 11M
A la pregunta de la periodista Ester Palomera (La Razón) ¿sabemos si ETA participó en el 11M? el señor Arístegui responde que es muy irresponsable que, en el siglo XXI se descarte cualquier tipo de participación terrorista conjunta. "No se puede descartar absolutamente nada". Lo mismo puede aplicarse a las FARC, las Milicias de Michigan o el IRA auténtico, digo yo.
6. Sobre los CFSE
Reivindica la labor de CFSE, cuya labor en el 11M reconoce. No duda de que están colaborando al máximo, y de que seguirán haciéndolo.
El señor Arístegui mostró en todo momento un discurso razonable, mesurado y coherente. Sus referencias a argumentos conspiracionistas se movieron por el terreno de la obviedad, nada suspicaz, y parecían más un intento de mantener el favor de este potencial sector del electorado que una expresión de sus convicciones personales. Esta entrevista invita al optimismo.
