25-03-2007, 19:58:59
Si bien se piensa, es curioso que las teorías conspirativas hayan alcanzado tal grado de popularidad entre un significativo sector de la población. ¿Nadie se ha parado a pensar que para montar toda la trama que estos fantasiosos andan propagando hay que contar con la complicidad de todo el Ministerio del Interior (de aquellos días, claro), de la fiscalía y de buena parte de la judicatura? ¿Nadie se da cuenta de que esas patrañas constituyen acusaciones de delitos gravísimos, cuyo responsable sería Ángel Acebes, a la sazón Ministro del Interior en aquellos momentos? ¿Alguien en su sano juicio puede creer que el grado de podredumbre de los servicios policiales, al mando entonces de Ángel Acebes, pudo llegar al extremo de asesinar a 7 personas, haciéndolo pasar por un suicidio, con el fin de encubrir la autoría del salvaje atentado que costó la vida a 192 personas y heridas graves a varios centenares?
No entiendo cómo el Sr. Acebes no se ha querellado contra quienes le calumnian tan desaforadamente (nunca mejor dicho, en vista de la impunidad de estos embusteros). Las acusaciones de mentiroso de que fue objeto el ínclito Ministro del Interior del 11M palidecen ante las insidias de estos conspiradores. Porque, una cosa es que lo llamen a uno mentiroso (a fin de cuentas fueron unas mentirijillas para ver si colaban y no se perdían las elecciones) y otra cosa es que lo acusen de asesino múltiple y de encubridor de multiasesinos. No entiendo cómo la Conferencia Episcopal tolera semejante infamia expelida por sus ondas contra su dilecto fiel, Ángel Acebes.
Queridos hermanos en la Legión de Cristo. Se impone un desagravio. No podemos tolerar por más tiempo la afrenta que viene padeciendo nuestro hermano. Sumémonos todos a una querella criminal por calumnias contra estos desalmados que han mancillado el honor del recto y veraz D. Ángel Jesús Acebes Paniagua.
No entiendo cómo el Sr. Acebes no se ha querellado contra quienes le calumnian tan desaforadamente (nunca mejor dicho, en vista de la impunidad de estos embusteros). Las acusaciones de mentiroso de que fue objeto el ínclito Ministro del Interior del 11M palidecen ante las insidias de estos conspiradores. Porque, una cosa es que lo llamen a uno mentiroso (a fin de cuentas fueron unas mentirijillas para ver si colaban y no se perdían las elecciones) y otra cosa es que lo acusen de asesino múltiple y de encubridor de multiasesinos. No entiendo cómo la Conferencia Episcopal tolera semejante infamia expelida por sus ondas contra su dilecto fiel, Ángel Acebes.
Queridos hermanos en la Legión de Cristo. Se impone un desagravio. No podemos tolerar por más tiempo la afrenta que viene padeciendo nuestro hermano. Sumémonos todos a una querella criminal por calumnias contra estos desalmados que han mancillado el honor del recto y veraz D. Ángel Jesús Acebes Paniagua.
