27-03-2007, 16:44:15
Emilio Llano (el vigilante) da la llave al primero, éste dejaba la llave para el siguiente.
Siguiendo el sendero se llega a la galería principal. Ahí están minipolvorines de detonadores y explosivos. Cogían los detonadores y los explosivos se subían por cable hasta el segundo nivel, luego a hombros.
No había control ninguno. Los mineros decían lo que consumían y el vigilante se fiaba.
Siguiendo el sendero se llega a la galería principal. Ahí están minipolvorines de detonadores y explosivos. Cogían los detonadores y los explosivos se subían por cable hasta el segundo nivel, luego a hombros.
No había control ninguno. Los mineros decían lo que consumían y el vigilante se fiaba.
[A los creyentes] les competerá difundir lo que otros han acuñado; ya que ningún hombre suelta y expande la mentira con tanta gracia como el que se la cree.
