18-07-2008, 12:26:06
Atalanta Wrote:Me reconocerás que no puede tener el mismo tratamiento un objeto material, chatarra, que los restos de unos cuerpos. Ni en lo físico ni en lo moral y espiritual.Subterfugios. Si había pruebas importantes para la instrucción, la obligación era la de conservar los cuerpo, hasta que los médicos forenses, y los investigadores policiales hubieran terminado.
Sabes que en la mayoría de las muertes violentas se prohibe incinerar el cuerpo sin permiso judicial.
Eso en los Institutos Anatómicos Forenses se hace continuamente, y yale digo yo que la familia no protesta. Se le explica lo que hay que hacer, que es una disposición legal, y lo aceptan sin problemas. Suele suponer un par de días de demora en la entrega del cadáver, y no ocasiona problemas. Entre otras cosa porque la familia está en estado de shock, primer estadio del duelo, y la presencia o ausencia del cadáver no les influye para nada, pues en su interior no se han hecho a la idea.
Si además, como en este caso, se trata de encontrar pruebas para capturar a los asesinos de sus hijos, padres, etc, colaboran de mil amores.
Y, no lo olvide, los peones, en mayoría, estaban entusiásticamente dispuestos a exhumar los cadáveres (¡eso sí que es millones de veces más desagradable!) y sólo renunciaron a ello cuando se les convenció de que los resultados no serían aceptables para un Tribunal. La salvajada de jugar a Dr. Frankestein e Igor no les preocupaba lo más mínimo. "Las familias tendrán que resignarse" decían
Lo que les pasa a ustedes es que, como no han seguido ningún método científico en sus pseudo-investigaciones, deciden lo que está bien o mal en función de lo que dicen sus gurús, sin usar la capacidad de crítica, de la que es de suponer, no carecen.
Y sus gurús, más inteligentes, o más despiertos que ustedes, les han conducido por un camino como borreguitos, guiándoles en función de los intereses políticos, económicos, mediiáticos...
En este caso, todo lo que haga Del Olmo, hay que denigrarlo. Todo lo que haga o diga Baladía, como Escribano, aunque sean barbaridades que avergonzarían a un estudiante de Medicina, o de Químicas, hay que elevarlo a los autores.
Estos días Paloma Gómez Borrero relata para la COPE, con su acostumbrada unción, el viaje del Papa a Australia. Ustedes son
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas


