10-03-2009, 23:45:48
Atalanta Wrote:algo así como que son ... personas que predican la tolerancia, aplauden el racionalismo y rechazan los dogmas.
Desiertos Lejanos entonces.
Predicamos la tolerancia a través del combate a la intolerancia que muestran los peones hacia aquellas personas, sean del ámbito que sean, que se han limitado a hacer su trabajo lo mejor que han podido y que han tenido la desgracia de sacar conclusiones que no convenían al mundo peonil (Glaucolmo es un buen ejemplo). Y si entramos en el debate filosófico de que un tolerante no debe mostrarse intolerante ni siquiera con los intolerantes, porque entonces deja él mismo de ser tolerante, te recordaré que hasta el personaje histórico o ficticio de Jesucristo, tolerante donde los haya hasta el punto de pedir el perdón para sus verdugos, montó un pollo de padre y muy señor mío en el Templo de Jerusalén. Bueno, nosotros no pretendemos ser Jesús, pero vosotros sois claramente fariseos a los que expulsar. Predicamos la tolerancia, pero la tolerancia, como cualquier virtud, tiene un límite y vosotros lo habéis sobrepasado de largo.
Aplaudimos el racionalismo y por éso vosotros no os lleváis sino abucheos, porque vuestras historietas rocambolescas carecen de toda racionalidad. El racionalismo equivale a método científico, a aplicación de la lógica, a hipótesis que deben ser verificadas, a pruebas que llevan a conclusiones. Vosotros sóis la antítesis del racionalismo, el método peonil es la muerte del método científico... vosotros elimináis de un plumazo toda aquella prueba que lleva a conclusiones que no interesan y a partir de la inexistencia de pruebas llegáis a la conclusión que interesa.
Y rechazamos los dogmas, es decir, toda aquella creencia no sometida a prueba, es decir, todo lo vuestro, que los siete de Leganés ya estaban muertos, que el PSOE y/o FSE está implicadas de alguna manera en la gestación y/o perpretación de los atentados , que la foto del Toyota y las multas son falsas, que existió una cuarta, quinta o sexta trama... aunque no haya sido aportada ni una sola prueba de todo ello, no ya por vosotros, ni siquiera por policía alguno o por alguno de los abogados defensores. Ni una prueba, como habéis reconocido multitud de veces, solo conjeturas.
