03-04-2009, 11:58:47
No es de extrañar la condescendencia con que le trataron Santos y Brunet, porque dijo verdaderas necedades. Por ejemplo, que era muy raro que en el piso (el que voló por los aires) no hubieran quedado huellas ni vestigios orgánicos de los terroristas. También que muchas de las cosas que se recogieron en el desescombro tenían que ser de los pisos de alrededor pero en el sumario no figura que nada sea de otros pisos. Brunet le aclaró que las cosas que no son de utilidad para la investigación no tienen por qué recogerse en el sumario.
Le recordó que hay una prueba muy importante de lo que ocurrió en Leganés: las llamadas de los terroristas a sus familiares. Entonces Múgica sacó lo de los inhibidores y que esas llamadas era imposible que se hubieran producido.
También le extrañaba que primero se dijera que había tres en el piso, luego cuatro, luego seis. Brunet explicó que la cifra exacta no se supo hasta que se acabaron de analizar todos los trozos de persona que había entre los escombros.
Brunet, que siguió el proceso desde el principio, dice que si lo de Leganés hubiera sido algo preparado por una mano negra, no tendría sentido que ,en vez de actuar rápidamente y liquidar a quien tuvieran que liquidar, se hubieran pasado toda la tarde alrededor del piso, dudando qué hacer y qué no, arriesgando la vida de los GEOs en el asalto...
Múgica, entonces, soltó la más gorda: dijo que los GEO no siguieron ese día ninguna de sus normas de actuación, que era indispensable saber cuánta gente había en el piso y dónde estaban exactamente, así que tenían que haber usado las técnicas que usan siempre, taladrar las paredes del piso para introducir diminutas cámaras y micrófonos con los que espiar a los de dentro y usar aparatos que detectan las fuentes de calor para saber cuántos eran y dónde estaban.
En ese momento tuve la impresión de que Múgica ve demasiadas películas. Creo que Santos y Brunet pensaron lo mismo.
Le recordó que hay una prueba muy importante de lo que ocurrió en Leganés: las llamadas de los terroristas a sus familiares. Entonces Múgica sacó lo de los inhibidores y que esas llamadas era imposible que se hubieran producido.
También le extrañaba que primero se dijera que había tres en el piso, luego cuatro, luego seis. Brunet explicó que la cifra exacta no se supo hasta que se acabaron de analizar todos los trozos de persona que había entre los escombros.
Brunet, que siguió el proceso desde el principio, dice que si lo de Leganés hubiera sido algo preparado por una mano negra, no tendría sentido que ,en vez de actuar rápidamente y liquidar a quien tuvieran que liquidar, se hubieran pasado toda la tarde alrededor del piso, dudando qué hacer y qué no, arriesgando la vida de los GEOs en el asalto...
Múgica, entonces, soltó la más gorda: dijo que los GEO no siguieron ese día ninguna de sus normas de actuación, que era indispensable saber cuánta gente había en el piso y dónde estaban exactamente, así que tenían que haber usado las técnicas que usan siempre, taladrar las paredes del piso para introducir diminutas cámaras y micrófonos con los que espiar a los de dentro y usar aparatos que detectan las fuentes de calor para saber cuántos eran y dónde estaban.
En ese momento tuve la impresión de que Múgica ve demasiadas películas. Creo que Santos y Brunet pensaron lo mismo.
