04-10-2007, 20:45:09
Luis del Pino ha demostrado, por fin, que el 11-M fue obra de las famosas cloacas del Estado; y lo ha demostrado a través de la nueva teoría de los mensajes transparentes:
* "Los perros no detectaron los 30 Kg de explosivo que ETA había introducido en el vehículo", debemos suponer que estamos ante uno de esos mensajes transparentes con cebo absurdo, porque todos nos fijamos en lo tontos que están lo perros y damos por bueno el falso mensaje: que ETA quería realizar un atentado con 30 Kg de explosivo.
* "Créanme cuando digo que Sadam Hussein tiene armas de destrucción masiva", debemos suponer que también estamos ante uno de esos mensajes transparentes con caramelo envenenado, porque así vemos la alargada sombra de las bombas nucleares y cuela la invasión de Irak, que no colaría de otra forma.
* "Nosotros avisamos de la colocación de la bomba en la T4, pero la policía no desalojó bien el aparcamiento", debemos suponer que estamos ante otro de esos mensajes transparentes con caramelo envenenado, porque entonces todos se ponen a buscar como locos a Sánchez Manzano, aceptando sin crítica alguna la tesis falsa que se nos pretende colar: que ETA puso una bomba en la T4.
Así que, señoras y señores, según la teoría de los mensajes transparentes de Don Luis, ETA no existe y no ha cometido jamás un atentado. Todo ha sido cosa de una operación de inteligencia llamada Matrix, que nos hace ver muertos allí donde lo único que hay son sensaciones sensoriales inducidas por máquinas que se alimentan de nuestra propia energía.
Luis del Pino Wrote:En cierta ocasión, un buen amigo me comentaba un ejemplo paradigmático de este tipo de técnica. Se trata de una leyenda urbana atribuida a Goebbels, el ministro de propaganda del régimen nazi. Goebbels está intentando explicarle a Hitler una campaña que van a poner en marcha por toda Alemania, consistente en empapelar las calles con carteles donde se ve a una persona montando en bicicleta. Debajo de esa persona, el cartel muestra una única frase: "La culpa de los males de Alemania la tienen los judíos y los ciclistas".¡¡¡Ooohhh!!! Goebbles y Hitler tramando algo, aunque sea una leyenda urbana. Ahora, se traslada todo al 11-M y nos muestra unos ejemplos:
- ¿Por qué los ciclistas? - pregunta Hitler extrañado.
- Ésa es, exactamente, la pregunta que quiero que todos se hagan al ver el cartel - responde Goebbels.
Luis del Pino Wrote:Resulta, por ejemplo, espectacular analizar los distintos aspectos y contradicciones de la versión oficial y constatar la profusión con la que se recurrió a la técnica del mensaje transparente. Hay ejemplos para todos los gustos:¡¡¡Ooooohhh!!! En el 11-M han utilizado las mismas técnicas que Goebbles y Hitler. Qué malvados son los redactores del Sumario y de PRISA... ¿Y la conclusión?
* Ejemplo de mensaje transparente con cebo absurdo: "El Chino fue multado tres veces por la Guardia Civil en su viaje de transporte de los explosivos desde Asturias". ¿Qué fue lo que todos nos preguntamos al conocer aquel dato? Pues que cómo era posible que le dejaran pasar si llevaba explosivos en el coche. Con lo cual aceptábamos el mensaje falso que se había hecho transparente gracias al cebo: que una vez existió un transporte de explosivos desde Asturias.
* Otro ejemplo de cebo absurdo: "Unos búlgaros compraron diez teléfonos móviles en la tienda de los hindúes". Todos nos preguntamos quién demonios podían ser esos búlgaros, y aceptamos sin cuestionarla la tesis falsa que nos querían colar: que las bombas del 11-M utilizaban teléfonos y que esos teléfonos habían sido comprados en la tienda de los hindúes.
* Ejemplo de mensaje transparente con caramelo envenenado: "El Chino me dijo que conoció en la cárcel a miembros de ETA". Automáticamente, la audiencia, que está mosca con lo de la tesis islamista, percibe la alargada sombra de ETA detrás de El Chino, con lo que se muestra dispuesta a aceptar una mentira (la de que El Chino participó en los atentados) que de otro modo jamás aceptaría.
* Otro ejemplo de caramelo envenenado: "Yo avisé a la UCO de que se preparaba un atentado, pero nadie me hizo caso". Automáticamente, esa audiencia que no se cree la autoría islamista empieza a buscar como loca las posibles conexiones de Rafael Vera con el 11-M a través del coronel Hernando, aceptando sin crítica alguna la tesis falsa que se le pretende colar: que unos conocidos de Rafá Zouhier fueron los que cometieron el atentado.
Luis del Pino Wrote:Esa operación de inteligencia, esa campaña de desinformación masiva, no pudo llevarla a cabo ETA. Ni tampoco Al Qaeda. Estamos, desgraciadamente, ante el peor de los escenarios posibles.¿¿¿¡¡¡El 11-M fue cosa de Goebbles y de Hitler!!!??? Noooooo. Fue cosa de las cloacas del Estado. Claro, que cuando alguien se refiere, por ejemplo, a esto:
* "Los perros no detectaron los 30 Kg de explosivo que ETA había introducido en el vehículo", debemos suponer que estamos ante uno de esos mensajes transparentes con cebo absurdo, porque todos nos fijamos en lo tontos que están lo perros y damos por bueno el falso mensaje: que ETA quería realizar un atentado con 30 Kg de explosivo.
* "Créanme cuando digo que Sadam Hussein tiene armas de destrucción masiva", debemos suponer que también estamos ante uno de esos mensajes transparentes con caramelo envenenado, porque así vemos la alargada sombra de las bombas nucleares y cuela la invasión de Irak, que no colaría de otra forma.
* "Nosotros avisamos de la colocación de la bomba en la T4, pero la policía no desalojó bien el aparcamiento", debemos suponer que estamos ante otro de esos mensajes transparentes con caramelo envenenado, porque entonces todos se ponen a buscar como locos a Sánchez Manzano, aceptando sin crítica alguna la tesis falsa que se nos pretende colar: que ETA puso una bomba en la T4.
Así que, señoras y señores, según la teoría de los mensajes transparentes de Don Luis, ETA no existe y no ha cometido jamás un atentado. Todo ha sido cosa de una operación de inteligencia llamada Matrix, que nos hace ver muertos allí donde lo único que hay son sensaciones sensoriales inducidas por máquinas que se alimentan de nuestra propia energía.
